En
las distintas empresas sean éstas grandes medianas o pequeñas requieren
de una cultura organizacional positiva, debido a que el ambiente
empresarial ciertamente asegura una excelente implementación de rasgos
culturales “patrones culturales”, los mismos que con el transcurso del
tiempo serán los responsables del éxito o fracaso de la institución.
Se entiende por "cultura una construcción comunicacional, dado que los patrones de enseñanza y aprendizaje requieren de una sostenida interacción y retroalimentación" entre colaboradores de una organización, manifestando de esta manera que en una entidad necesariamente debe existir comunicación, caso contrario la inexistencia de este factor conllevaría a la desaparición de una organización sin dejar rastro alguno de su existencia, ya que a través de la comunicación se puede interactuar, tomar las decisiones más acertadas y por ende lograr una excelente relación a nivel empresarial.
La
Cultura Organizacional, en la actualidad ha demostrado ser un factor
muy influyente en el ámbito institucional, debido a que ésta permite
aportar energía de tal manera que la empresa sea capaz de crear un
microclima cultural que guíe a sus diferentes empleados, los factores
ambientales y las creencias radicadas en la sociedad en que ella opere,
lo cual tendrá mucho que ver con la implementación de una cultura
particular.
Por
lo que la importancia de la relación que existe entre cultura y
comunicación radica en que la comunicación da voz a la cultura y a su
vez hace que ésta sea dinámica y susceptible, entendiéndose por
comunicación la información transmitida por diferentes grupos
culturales, es decir la comunicación es la esencia de la estructura
organizacional, puesto que la comunicación es el lenguaje y el lenguaje
traduce a la cultura.
Es
indispensable que exista una buena relación cultural dentro de una
entidad porque permite integrar los recursos de comunicación en un
diseño de largo plazo, conforme a objetivos coherentes adaptables y
rentables para la empresa, sin embargo el trabajador debe tener mucho
cuidado de aquellos valores implantados en la cultura puesto que éstos
no siempre representan una respuesta a todos los problemas y conflictos
que se presentan a diario, teniendo en cuenta la jerarquía que deben
tener, pues estos serán considerados como un marco de información sobre
el cual se podrá innovar y emplear su criterio.
Para
concluir es importante resaltar que el buen funcionamiento y el logro
de los objetivos de una empresa no tiene que ver sólo con la calidad de
un producto y/o servicio, sino que también es indispensable que exista
una estructura sólida de las redes de comunicación tanto interna como
externa, logrando así que los representantes de las empresas como:
gerentes o jefes obligatoriamente tienen
que esforzarse por conocer y relacionar todos los hábitos, normas y
valores que los colaboradores de la misma poseen y a la vez ponen en
práctica, de tal forma que todos se enfoquen en una sola idea y trabajen
por alcanzar una misma meta y por ende una cultura organizacional
optimista.
GARRIDO, Francisco Javier Gestión 2000, COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA (pág. 149)